Nueva inauguración
ROSA ABREU | SER PAISAJE
Hasta el 25 de abril , 2026
Ser paisaje se desarrolla entre 2023 y 2025 como una investigación visual sobre la relación entre el cuerpo que mira y el territorio que se transforma. La serie parte de una experiencia concreta: la miopía magna y la progresiva pérdida de visión, no entendidas como tema documental, sino como un modo de situarse en el mundo y de construir imágenes.
En este trabajo, el desgaste del ojo se propone como metáfora del deterioro del paisaje. Ambas superficies —retina y territorio— comparten un mismo destino: se erosionan, se fragmentan, se desfiguran. La cámara no se utiliza para corregir la visión ni para restaurar una supuesta nitidez perdida, sino como mediación que traduce esa fragilidad compartida en formas, texturas y ritmos visuales.
La abstracción no aparece aquí como un gesto de alejamiento, sino como la forma más precisa de hablar de aquello que ya no puede verse con claridad. Cada fotografía se concibe como fragmento y condensación: huella de una percepción encarnada que oscila entre lo reconocible y lo indeterminado.
Ser paisaje vincula así la experiencia íntima de la visión alterada con los procesos de desgaste y transformación del entorno. El proyecto invita a reconsiderar las imágenes del paisaje, habitualmente sometidas a la lógica de lo espectacular o lo decorativo, para pensarlas como lugares de tensión entre presencia y desaparición, entre lo que insistimos en ver y lo que ya solo puede intuirse.
Pedro Díaz Hernández,
Antropólogo, Museo de Antropología de Tenerife
JAVIER ARIAS | MUNDO DE PIEDRA
Hasta el 25 de abril, 2026
Mundo de Piedra – Imágenes de lo inmaterial, (2026) es una serie compuesta por 16 fotografías y 8 esculturas que indaga en la aspereza del tiempo que habitamos. A través de las “postfotografías”, el proyecto busca dar forma visible a aquello que, por naturaleza, se resiste a la imagen: la sabiduría, el amor, el sacrificio, la división, la esperanza…
Las ocho esculturas, realizadas mediante impresión UV sobre pizarra, asumen el riesgo de inscribir en la materia unos “nuevos mandamientos”: no como leyes universales, sino como huellas contemporáneas, fragmentarias e inestables, para orientarse en el Mundo de Piedra de un siglo convulso.
AUTOR: Francisco Javier Arias Santos (Ponferrada, 1965), doctor en Psicología y catedrático de Orientación Educativa. Coordinador del Museo Histórico del CIFP Escuela de la Vid, así como su versión digital y el diseño de su colección, donde se vinculan pedagogía, pinturas, litografías, maquinaria, jardines, etc.
Compagino mi labor académica con una trayectoria artística centrada en la relación entre imagen y el texto. Exploro temas como la metamorfosis, la huella, la resistencia y la transformación individual en contextos sociales y urbanos.
En 2024 autopubliqué El hilo de oro, un libro de poesía y fotografía en edición de autor. En 2025, publiqué el libro de artista Libres, editado por Rare Ediciones, compuesto por 21 ilustraciones no figurativas acompañadas de poemas y música. Ese mismo año, publiqué también el libro “Grafitis Mutantes”, editado igualmente por Rare Ediciones, formado por 12 postfotografías.
Soy autor de docenas de artículos sobre psicología y educación en revistas científicas nacionales e internacionales.
AN ZAMO | MEMORIAS DEL AGUA
Hasta el 25 de abril, 2026
El artista Paul Klee abría su texto Confesión creativa (1920) con la célebre afirmación: «El arte no reproduce lo visible, sino que hace visible», una formulación que condensa una profunda reflexión sobre la naturaleza del proceso creativo. De esta forma, Klee sitúa la creación dentro del ámbito de la revelación, donde la obra actúa como mediadora de aquello que permanece latente o no inmediatamente perceptible.
Esta concepción ha tenido una amplia resonancia en el arte contemporáneo, donde numerosos artistas, a través de nociones como la abstracción, la espiritualidad, la estructura o el equilibrio, continúan articulando prácticas que remiten, de manera más o menos explícita, a esta idea fundacional de la vanguardia histórica.
Memorias del agua reflexiona sobre el concepto de temporalidad como una fuerza material que actúa sobre la imagen. El concepto abstracto del tiempo se observa en la infinidad de posibilidades que nos ofrece las obras que articulan este proyecto. La materia líquida “agua” es la protagonista teórica además de agente activo para producir formas, inscribir huellas y generar procesos de sedimentación que se configuran como apariciones matéricas y reales sobre el soporte de papel.
Desde esta perspectiva, la obra puede entenderse como un campo de inscripción donde el tiempo se materializa a través de estratos. La sedimentación funciona aquí como un modelo operativo y conceptual: capas de materia que se superponen generando una imagen en constante proceso. Un estado provisional en permanente transformación.
Este planteamiento adquiere una dimensión específica en relación con el territorio de procedencia de la artista, Murcia. Una comunidad donde el agua tiene un carácter excepcional y articula paisajes y entornos característicos.
Memorias del agua parte de la práctica basada en una observación prolongada junto con una actuación metodológica en diferentes ritmos que se traducen en una variedad infinita de comportamientos de los materiales usados. Es así como el agua, en interacción con el pigmento y otras materias, desborda la intencionalidad del gesto.
La imagen no se plantea como una mera representación, sino como manifestación de procesos. La fragilidad que registra tanto materia como soporte se revela como condición constitutiva, capturando los diferentes estadios por los que transita la imagen.
An Zamo / Queca Levenfeld
ISABEL FISAC
Hasta el 25 de abril, 2026
Nunca he hablado de mí como fotógrafa, simplemente me apasiona la fotografía.
NOTA.- Todo lo recaudado en esta exposición se destinará a la lucha contra el cáncer






